Cómo fijar objetivos a tu equipo sin que suenen a amenaza
Los objetivos mal planteados generan miedo, no compromiso. Así se fijan metas en un negocio físico pequeño para que el equipo tire hacia ellas en lugar de esquivarlas.
Tu equipo puede multiplicar o destruir tu rentabilidad. Gestión de personas y empleados.
El coste de personal es, en la mayoría de negocios físicos, la partida más grande de la cuenta de resultados. Entre el 25% y el 40% de la facturación, según el sector.
Esa cifra puede ser tu motor o tu lastre. Depende de si el equipo está bien contratado, bien colocado y bien gestionado.
Cuando funciona bien, cada euro invertido en personas genera más de un euro de valor. Cuando no funciona, pagas nóminas por trabajo que no se hace, por calidad que no se entrega, por cultura que no existe.
La presión del día a día lleva a muchos dueños a contratar sin criterio. Hay trabajo, hay urgencia, entra el primero que parece válido.
El problema es que una mala contratación no solo cuesta el salario. Cuesta el tiempo de formación, los errores que comete mientras aprende, el impacto en el equipo, la experiencia que dan al cliente y, cuando se va o hay que prescindir de él, el proceso de sustituirlo.
Estudios de recursos humanos estiman el coste de una mala contratación entre 1,5 y 3 veces el salario anual del puesto. En un negocio pequeño, eso puede ser devastador.
Contratar bien, aunque tome más tiempo, es siempre más barato que contratar deprisa y equivocarse.
¿Sabes cuánto factura tu negocio por persona empleada? ¿Y cuánto margen genera cada uno?
No para juzgar a nadie. Para saber si la estructura de personal tiene sentido para el nivel de actividad que tienes.
Un negocio con cinco personas que factura 200.000€ al año tiene 40.000€ de facturación por persona. Uno con las mismas cinco personas que factura 400.000€ tiene el doble de productividad con el mismo coste de personal. La diferencia no siempre está en trabajar más: está en trabajar en lo que genera valor, con las herramientas adecuadas y los procesos correctos.
Cuando alguien se va de tu equipo, los costes se acumulan sin que nadie los sume:
Un negocio con alta rotación puede estar perdiendo entre 5.000€ y 15.000€ por baja, sin contabilizarlo en ningún sitio.
Retener a las personas que funcionan bien no es solo un tema de "ambiente laboral". Es una decisión económica.
El salario tiene que ser justo. Si no lo es, todo lo demás falla. Pero una vez que el salario es adecuado, lo que retiene a las personas y las hace rendir más son otras cosas.
Claridad en lo que se espera de ellas. Reconocimiento cuando lo hacen bien. Posibilidad de crecer. Un ambiente donde se sientan respetadas. Un dueño que no gestiona por miedo sino por dirección.
Esas cosas no cuestan mucho dinero. Cuestan atención y constancia. Y su impacto en la productividad y la rotación es enorme.
Si el equipo es tu mayor quebradero de cabeza o sientes que no estás sacando todo el potencial de las personas que tienes, empieza aquí.
¿Cuánto te cuesta realmente cada persona de tu equipo? Calculadora de coste de personal
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Los objetivos mal planteados generan miedo, no compromiso. Así se fijan metas en un negocio físico pequeño para que el equipo tire hacia ellas en lugar de esquivarlas.
Cuando el equipo falla, la primera pregunta no es '¿qué les pasa a ellos?'. Es '¿qué no estoy haciendo yo como dueño?' La respuesta puede cambiar el negocio.
La decisión de contratar no es solo de feeling. Hay un número concreto que te dice si te lo puedes permitir. Aprende a calcularlo antes de firmar nada.
El sueldo bruto es solo una parte del coste de un trabajador. Antes de contratar, necesitas saber el número completo: cotizaciones, formación, tiempo de gestión y coste de oportunidad.
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