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PreciosBásico3 lecciones

Cómo diseñar una carta rentable

Del escandallo al rediseño completo. En 3 lecciones aprenderás a analizar tu carta, identificar qué platos destruyen tu margen y cómo reorganizarla para ganar más sin trabajar más.

La carta de un restaurante no es solo un menú. Es tu estructura de ingresos. Cada plato que añades o eliminas afecta directamente a cuánto dinero entra, cuánto se va en ingredientes y cuánto te queda.

El problema es que la mayoría de cartas no están diseñadas. Están acumuladas.


El síntoma más común

Un restaurante con carta de 30 platos trabaja igual de duro que uno con 15. Compra más ingredientes diferentes, necesita más mise en place, genera más merma y obliga a cocina a dominar más elaboraciones.

¿Y gana más? No necesariamente. A menudo gana menos.

Porque en esos 30 platos hay varios que se venden poco, otros que tienen food cost muy alto y algunos que directamente cuestan más de lo que dejan. Pero están en carta "porque siempre han estado".


Los tres problemas que tiene casi toda carta sin analizar

Problema 1: Platos con food cost disparado

El food cost es el porcentaje del precio de venta que se va en ingredientes. Por encima del 35% en la mayoría de tipos de local es zona de riesgo. Por encima del 40%, cada plato que sale es una hemorragia silenciosa de margen.

Muchos de estos platos son los "estrella" de la carta, los que se promocionan, los que el chef defiende. Y precisamente por eso el problema no se ve.

Problema 2: Platos que nadie pide

Están ocupando espacio en la carta, forzando compra de ingredientes que luego se tiran o que complican el almacenamiento, y añadiendo complejidad a cocina sin generar ningún ingreso.

Una carta con platos muertos es más cara de mantener que una carta sin ellos.

Problema 3: Precios que no reflejan el coste real

El precio de muchos platos se fijó años atrás. El coste de los ingredientes ha subido desde entonces. El precio no. El margen se ha ido reduciendo en silencio, sin que ningún número lo grite.


El ejercicio de esta lección

Antes de cambiar nada, necesitas saber dónde estás.

Coge los 8-10 platos que más vendes. Para cada uno, anota:

  • Precio de venta
  • Coste aproximado de ingredientes

Divide coste entre precio y multiplica por 100. Ese es tu food cost por plato.

Si no tienes los costes exactos, usa estimaciones razonables. No hace falta precisión de laboratorio para identificar los problemas grandes.

También puedes usar la calculadora de food cost por plato para hacer este análisis más rápido y con visualización clara.


Lo que verás

Cuando hagas este ejercicio, casi siempre pasa lo mismo:

  • Hay 2 o 3 platos con food cost razonable que se venden bien → son tus platos estrella reales
  • Hay varios con food cost muy alto que también se venden → son el problema principal
  • Hay platos con food cost correcto que casi no se piden → candidatos a rediseño o eliminación

En la lección 2 aprenderás a interpretar estos datos para saber exactamente qué cambiar y en qué orden.


¿Tienes todos los datos? Pasa a la Lección 2: Cómo analizar la rentabilidad plato a plato.